Campaña de Navidad para comercio y negocio local: el calendario que sí funciona
Cómo preparar la campaña de Navidad en un negocio local: calendario de noviembre y diciembre, ficha de Google, horarios festivos, página de temporada y cómo llenar enero.
TL;DR
Una parte muy grande de las compras de Navidad no se hace en Amazon: se hace a diez minutos de casa, después de una búsqueda en el móvil. «Regalos originales en Gijón», «tienda de juguetes abierta ahora», «joyería cerca de mí». Ese tráfico tiene intención altísima, coste cero si tienes la ficha de Google en condiciones, y casi nadie lo trabaja porque no parece marketing. Este artículo es el calendario completo para un negocio local: qué hacer cada semana desde finales de octubre, por qué los horarios de festivo son el error más caro y más fácil de evitar, cómo montar una página de temporada que llegue a tiempo, y —lo que casi nadie hace— cómo usar diciembre para llenar enero y febrero, que son los meses que de verdad duelen.
¿Por qué la Navidad local se pierde por no prepararla?
El comercio y el servicio local tienen una ventaja estructural en Navidad que casi siempre desaprovechan: la proximidad y la urgencia juegan a su favor.
En diciembre pasan tres cosas a la vez. La gente decide rápido, porque tiene una fecha límite. Compra cerca, porque no hay margen para esperar un envío. Y busca en el móvil, sobre la marcha, con consultas del tipo «abierto ahora» y «cerca de mí». Es el único momento del año en que la tienda de barrio compite en igualdad con el ecommerce grande, porque la entrega inmediata deja de ser un lujo y pasa a ser el criterio de compra.
Y aun así, lo habitual es llegar a diciembre sin nada preparado. Los motivos que nos dan son siempre los mismos tres:
«En diciembre ya viene la gente sola». Viene parte. La que ya te conoce. La que te está buscando por primera vez —que es la que hace crecer el negocio— llega o no llega en función de si apareces cuando busca.
«No tengo presupuesto para publicidad en Navidad». Casi nada de lo que funciona en Navidad local cuesta dinero de publicidad. Cuesta horas de octubre y noviembre.
«Lo hago en diciembre». Es el error que invalida todo lo demás, y merece su propio apartado.
¿Por qué diciembre es demasiado tarde?
Porque las dos palancas más potentes necesitan semanas de antelación para funcionar.
Google necesita tiempo para posicionar una página nueva. Una página de «regalos de Navidad en tu ciudad» publicada el 20 de diciembre no va a posicionar para esa Navidad. Publicada a principios de noviembre, tiene seis semanas para ser rastreada, indexada y empezar a recibir tráfico en el pico de mediados de diciembre. Es la misma página, con el mismo esfuerzo, y la diferencia de resultado es total.
Las reseñas no se acumulan en una semana. El pico de búsquedas locales es entre el 10 y el 22 de diciembre. Si quieres llegar a ese pico con reseñas recientes —que es uno de los factores que más influye en que alguien elija tu negocio entre tres opciones—, hay que pedirlas en octubre y noviembre. En diciembre ya no da tiempo material.
Todo lo demás del calendario se puede improvisar a medias. Estas dos, no.
¿Cuál es el calendario de una campaña de Navidad local?
Este es el plan completo, semana a semana, para la Navidad de 2026. Puedes usar las fechas tal cual.
Últimas dos semanas de octubre: decidir
Decide qué vas a ofrecer y a quién. No «hacer algo de Navidad», sino concretamente: qué producto o servicio es tu propuesta de regalo, en qué rango de precio, y para quién. La decisión más útil es elegir tres franjas de precio —algo bajo 20 €, algo en 30-60 €, algo por encima de 100 €— porque la búsqueda de regalo casi siempre viene con un presupuesto en la cabeza.
Si eres un servicio, decide tu producto regalable. Peluquerías, clínicas, talleres, restaurantes, centros de estética, academias: el bono regalo es, con diferencia, el producto de Navidad más rentable que existe en servicios locales. Se cobra en diciembre y se consume en enero y febrero, que son los meses flojos. Lo desarrollamos más abajo porque merece atención propia.
Empieza a pedir reseñas, y no pares. Un enlace directo por WhatsApp después de cada servicio o compra, sin excepción. Es la tarea de más retorno por minuto invertido de toda la campaña, y la única que hay que empezar ya.
Primera y segunda semana de noviembre (2 al 15): construir
Publica la página de temporada. Una página en tu web del tipo «Regalos de Navidad en [tu ciudad]» o «Cesta de Navidad para empresas en [tu ciudad]». Con producto real, rangos de precio, horarios y una referencia geográfica clara. No un banner: una página con URL propia que pueda posicionar. Publicada ahora, tiene seis semanas para indexarse.
Si tu negocio tiene varias localizaciones, una página por ciudad. La intención de búsqueda es local y la palabra clave lleva el nombre de la ciudad dentro.
Carga los horarios especiales en Google. Este es el error más caro y más fácil de evitar de toda la Navidad. Google permite programar horarios de festivo con antelación. Si no lo haces, tu ficha muestra «cerrado» en los días en los que Google asume festivo aunque tú abras, o muestra abierto cuando estás cerrado.
Las fechas de la Navidad de 2026 que hay que programar:
| Fecha | Día | Qué revisar |
|---|---|---|
| 1 de noviembre | domingo | Todos los Santos |
| 6 de diciembre | domingo | Puente de la Constitución |
| 8 de diciembre | martes | Inmaculada |
| 24 de diciembre | jueves | Horario reducido habitual |
| 25 de diciembre | viernes | Navidad |
| 31 de diciembre | jueves | Horario reducido habitual |
| 1 de enero | viernes | Año Nuevo |
| 6 de enero | miércoles | Reyes |
Prográmalas todas de una vez, ahora. Tarda diez minutos y aparecer como cerrado un 8 de diciembre te cuesta el día entero de uno de los picos de compra más fuertes del año.
Revisa también si vas a ampliar horario, abrir domingos o abrir en horario continuo, y cárgalo.
Actualiza las fotos de la ficha. Escaparate decorado, producto de temporada, local. Las fichas con fotos recientes reciben más interacción, y en diciembre la gente decide mirando la foto. No hacen falta fotos profesionales: fotos reales con buena luz funcionan mejor que fotos de banco de imágenes.
Empieza a publicar en la ficha de Google. Las publicaciones de la ficha son gratis, aparecen en la búsqueda y en Maps, y casi nadie las usa. Una por semana durante noviembre y dos por semana en diciembre: lo que tienes para regalo, packs, bonos, plazos, horarios especiales.
Tercera y cuarta semana de noviembre (16 al 29): calentar
Aquí se cruza con Black Friday, que en 2026 cae el viernes 27 de noviembre. Es una decisión estratégica: ¿haces campaña de Black Friday o esperas a Navidad?
Para la mayoría de negocios locales, la respuesta que mejor funciona es una tercera vía: usar Black Friday para vender bonos y anticipos de Navidad, no para descontar producto. Un bono regalo con un 15% de valor extra el fin de semana de Black Friday te trae caja en noviembre, fideliza y no te obliga a rebajar tu producto principal en el mes en que más se vende a precio completo. Si quieres el plan completo de esa semana, lo detallamos en la guía de Black Friday para pymes.
Avisa de plazos. Si tienes producto personalizado, encargos, o cualquier cosa con tiempo de producción, comunica la fecha límite de pedido con claridad y repítela. «Pedidos hasta el 15 de diciembre para entrega antes de Nochebuena» es información útil que además genera urgencia sin fabricarla.
Manda el primer email a tu base. Qué tienes para regalo, en qué rangos de precio, y cuáles son tus horarios de diciembre. Corto y útil.
Del 30 de noviembre al 13 de diciembre: el pico de decisión
Estas dos semanas son las de mayor volumen de decisión de compra de Navidad, y son las que menos se trabajan porque la atención suele estar puesta en la semana previa a Nochebuena, que llega demasiado tarde.
Sube la frecuencia de publicación en la ficha de Google y en redes. Producto concreto, con precio. En Navidad, mostrar el precio ayuda: la gente está decidiendo con un presupuesto en la cabeza y esconderlo solo añade fricción.
Refuerza el mensaje de disponibilidad inmediata. Es tu ventaja competitiva frente al ecommerce y hay que decirla explícitamente: «lo tienes hoy», «disponible en tienda», «sin esperar envío». Suena obvio y casi nadie lo escribe.
Si vas a invertir algo en publicidad, es ahora. Campaña de búsqueda local muy acotada —tu ciudad, tu producto, radio corto— y en las franjas en que estás abierto. Presupuesto pequeño. El coste por clic en búsquedas locales de regalo es una fracción del de las categorías de ecommerce.
Responde todas las reseñas en menos de 24 horas. También las malas, especialmente en diciembre. La gente las lee para decidir.
Del 14 al 24 de diciembre: la urgencia
Cambia el mensaje. Ya no va de inspiración ni de ideas de regalo: va de resolver un problema con fecha límite.
Horario ampliado bien comunicado. Si abres más horas, que se sepa en la ficha, en la web y en redes. «Abierto hasta las 21 h hasta Nochebuena» es, en esas fechas, uno de los mensajes más eficaces que existen.
Contenido de rescate. «Regalos disponibles hoy», «tarjeta regalo al instante», «te lo envolvemos». El comprador de última hora no busca el regalo perfecto: busca uno bueno que pueda tener ya. Y paga sin regatear.
Bono o tarjeta regalo en primer plano. Es la solución perfecta para el comprador de los días 22, 23 y 24, y además te llena la agenda de enero.
Del 26 de diciembre al 6 de enero: la segunda campaña
Aquí hay una campaña entera que casi nadie hace, y es de las más rentables del año.
Reyes. En España, la semana del 2 al 5 de enero concentra un volumen de compra de regalo muy alto, con menos competencia publicitaria porque muchos negocios ya han desconectado. Es una segunda oportunidad completa.
Devoluciones y cambios como oportunidad. Quien viene a cambiar un regalo está en tu tienda con predisposición a comprar. Tratarlo como un trámite molesto es desaprovechar visita cualificada gratis.
Reactiva al cliente de diciembre. Quien te compró en Navidad es el cliente más barato que tendrás para vender en enero. Un email o un WhatsApp la primera semana de enero a ese segmento rinde más que cualquier campaña de captación.
¿Por qué el bono regalo es la mejor jugada de Navidad en servicios?
Si tu negocio es un servicio local —peluquería, estética, clínica, taller, restaurante, fisioterapia, academia, centro deportivo—, tu campaña de Navidad no debería girar alrededor de un descuento. Debería girar alrededor del bono regalo, por cuatro razones económicas bastante claras.
Cobras en diciembre y sirves en enero y febrero. Esos son los meses malos del calendario en casi todos los servicios. Un bono vendido el 22 de diciembre y consumido el 15 de enero convierte un mes flojo en un mes con agenda, con el dinero ya ingresado.
Un porcentaje no se canjea nunca. Es un hecho conocido del sector: una parte de los bonos regalo no se llega a usar. Ese margen es íntegro.
El canje trae a alguien nuevo. Quien compra el bono suele ser cliente tuyo; quien lo canjea, muchas veces no. Es captación pagada por otro.
El ticket de canje suele superar el valor del bono. Quien viene con un bono de 40 € acaba gastando 55 o 60. No siempre, pero con bastante consistencia.
Tres detalles que marcan la diferencia al montarlo:
Que se pueda comprar y recibir en cinco minutos, incluso el 24 de diciembre por la tarde. Un formulario simple en la web y un PDF con diseño decente. Si el cliente tiene que ir físicamente a comprarlo, pierdes toda la demanda de última hora, que es la más rentable.
Fecha de caducidad amplia y visible —seis meses funciona bien—, pero no tan corta que genere mala sensación ni tan larga que no cree urgencia de uso en los meses que te interesa llenar.
Valor extra en lugar de descuento. «Bono de 50 € por 45 €» es peor que «bono de 50 € con un servicio añadido de regalo». El segundo no toca tu precio de referencia y percibe más valor.
¿Qué hacer si eres un negocio local sin tienda física ni producto regalable?
Servicios profesionales, B2B local, oficios, empresas de reparación. Hay tres jugadas válidas para diciembre.
Vender enero. Diciembre es el mes en que las empresas cierran presupuestos del año siguiente y los particulares planifican. Una campaña de «reserva ahora tu revisión / instalación / asesoría de enero» llena el arranque del año, que suele ser un mes de agenda vacía.
Contenido de cierre de año. Lo que tu cliente necesita resolver antes del 31 de diciembre. Un asesor fiscal, un instalador con deducciones que caducan, un taller con la ITV pendiente: todos tienen un motivo real de urgencia de diciembre que se puede comunicar sin inventar nada.
Aprovechar el silencio. En las dos últimas semanas de diciembre casi todo el mundo deja de publicar y de invertir. La competencia por atención baja mucho. Si tu cliente sigue trabajando —y en B2B muchos lo hacen—, es un momento con coste bajo y poca competencia.
¿Cómo se mide una campaña de Navidad local?
El problema clásico del negocio local es que la venta ocurre en el mostrador y la búsqueda ocurre en el móvil, y nadie une las dos cosas. Cuatro métricas que sí se pueden seguir:
| Métrica | Dónde se ve | Qué te dice |
|---|---|---|
| Llamadas desde la ficha de Google | Perfil de Empresa → Rendimiento | El indicador más directo de demanda local |
| Solicitudes de indicaciones | Perfil de Empresa → Rendimiento | Gente que se puso en camino a tu local |
| Búsquedas que te encontraron | Perfil de Empresa → Consultas | Si apareces en «regalo» y «cerca de mí» o solo por tu nombre |
| Bonos vendidos y canjeados | Tu propio registro | El retorno real, repartido entre diciembre y febrero |
Y una pregunta de mostrador que vale más que cualquier panel: «¿cómo nos has encontrado?», apuntada en un papel durante diciembre. Con doscientas respuestas tienes mejor información de atribución que con muchas herramientas.
La comparación correcta es contra el mismo periodo del año anterior, nunca contra noviembre. Diciembre siempre sube y enero siempre baja: compararlos no dice nada. Para el marco general, tenemos una guía de cómo medir si el marketing digital funciona.
Ejemplo ilustrativo: comercio de barrio, dos Navidades
Ejemplo ilustrativo, no un caso real: describe un escenario plausible para mostrar el razonamiento. Las cifras son inventadas y no deben tomarse como resultados esperables.
Imagina un comercio especializado de barrio, con un solo local, que en octubre llega con una queja concreta: «en Navidad vendemos bien pero enero y febrero nos hunden».
El diagnóstico no estaba en Navidad: estaba en que Navidad no se estaba usando para nada más que Navidad.
Lo que habría que encontrar: ficha de Google sin horarios de festivo programados —había aparecido como cerrado el 8 de diciembre del año anterior, un sábado de pico—, cuatro fotos de hace tres años, once reseñas, cero publicaciones en la ficha, ninguna página de temporada en la web y ningún producto regalable diferido.
Lo que habría que montar, con cero euros de inversión publicitaria:
Horarios de todos los festivos programados en octubre. La corrección más barata y la de mayor impacto medible.
Página de temporada publicada el 5 de noviembre con tres rangos de precio y referencia a la ciudad. Empezó a recibir tráfico de búsqueda a partir de la última semana de noviembre.
Reseñas pedidas por WhatsApp desde finales de octubre, sistemáticamente. Por ejemplo, de 11 a 58 antes del 15 de diciembre (cifras ilustrativas).
Publicaciones en la ficha, una por semana en noviembre y dos por semana en diciembre, con producto y precio.
Tarjeta regalo comprable desde la web, entrega inmediata en PDF, caducidad a seis meses.
Resultado posible de la campaña siguiente: las llamadas desde la ficha y las solicitudes de indicaciones crecieron de forma clara en diciembre respecto al año anterior, pero el dato que cambió el negocio fue otro: una parte relevante de la facturación de enero y febrero vino de tarjetas regalo vendidas en diciembre. El problema que planteaban en la primera reunión —el hundimiento de enero— se resolvió en diciembre, no en enero.
¿Qué errores se cometen en la Navidad local?
No programar los horarios de festivo. El más caro, el más fácil de evitar y el más repetido.
Empezar en diciembre. La página de temporada y las reseñas necesitan semanas. En diciembre ya no hay margen para ninguna de las dos.
Descontar el producto que se vende solo. Diciembre es el mes en que más se vende a precio completo. Rebajar entonces lo que tenía demanda es regalar margen.
Competir por precio con el ecommerce. No es tu terreno. Tu ventaja es la inmediatez, el asesoramiento y el envoltorio, y eso se comunica, no se descuenta.
No tener nada para el comprador del día 23. Es el que menos regatea de todo el año y el que más agradece una solución. Si no tienes tarjeta regalo ni producto disponible al instante, se va a otro sitio.
Terminar la campaña el 24 de diciembre. Reyes es una segunda campaña completa con menos competencia.
No usar Navidad para llenar enero. El fallo estratégico de fondo. Diciembre es el mes con más tráfico y más disposición a gastar del año: no usarlo para vender consumo diferido es desperdiciar la mejor oportunidad del calendario.
Descuidar las fotos y las reseñas. En diciembre la gente decide rápido, mirando la foto y leyendo dos reseñas. Es cuando más pesan.
¿Cómo elegir agencia para tu campaña de Navidad local?
Que empiece por la ficha de Google y no por la publicidad. Si la primera propuesta es invertir en anuncios sin haber revisado horarios, fotos, categorías y reseñas, se está saltando lo que es gratis y rinde más.
Que te proponga algo para enero. Una campaña de Navidad que termina el 24 de diciembre deja sobre la mesa la mitad del valor.
Que hable de tu margen antes de proponer descuentos. En diciembre el descuento es la decisión más caras posible si se toma sin mirar el margen.
Que trabaje con plazos de SEO realistas. Quien te propone en diciembre crear una página para posicionar esa Navidad no conoce los tiempos de indexación.
¿Por qué Digitalvar para tu campaña local?
Porque la mayor parte de lo que proponemos para Navidad local no cuesta inversión publicitaria: cuesta hacer bien en octubre y noviembre cosas que son gratis. Los horarios programados, las fotos, las reseñas, las publicaciones de la ficha y la página de temporada son trabajo, no presupuesto de medios, y son las que mueven la aguja.
Y porque la conversación que ponemos encima de la mesa no es «cuánto vendemos en diciembre», sino «cómo usamos diciembre para que enero y febrero no duelan». Es una forma distinta de plantear la campaña y es la que cambia el año.
Trabajamos con comercio y servicios locales en Gijón, Oviedo y Madrid, con comparativas abiertas también para Asturias por si quieres contrastar antes de decidir.
Si estás a tiempo —y en octubre lo estás—, hablemos.
Próximos pasos: si tienes un negocio local
Tres tareas esta semana. Ninguna cuesta dinero y las tres tienen fecha de caducidad.
Primero, programa los horarios de festivo en tu ficha de Google. Los ocho días de la tabla, de una vez. Diez minutos. Es la acción con mejor relación esfuerzo-resultado de todo el artículo.
Segundo, empieza a pedir reseñas hoy. Un enlace por WhatsApp después de cada venta o servicio. Si empiezas en diciembre, llegas tarde al pico.
Tercero, decide tu producto regalable y tus tres rangos de precio. Si eres un servicio, decide el bono: importe, caducidad y cómo se entrega. Eso es lo que tienes que poder vender el 23 de diciembre a las siete de la tarde.
Con esas tres cosas hechas, la primera quincena de noviembre es para publicar la página de temporada y renovar las fotos, y diciembre es ejecución.
Si quieres que revisemos tu punto de partida, hacemos una auditoría de ficha de Google, presencia local y web. En una sesión se ve qué falta y qué se puede arreglar antes de que empiece la temporada, que es la única ventana en la que arreglarlo sirve para algo este año.
Preguntas frecuentes sobre la campaña de Navidad local
¿Cuándo hay que empezar a preparar la campaña de Navidad?
A finales de octubre, y hay dos tareas que no admiten retraso: programar los horarios de festivo en la ficha de Google y empezar a pedir reseñas. La página de temporada debe estar publicada en la primera quincena de noviembre para que Google tenga tiempo de indexarla y posicionarla antes del pico de mediados de diciembre. Lo demás —publicaciones, fotos, mensajes— se puede ajustar sobre la marcha.
¿Merece la pena invertir en publicidad para Navidad si tengo un negocio pequeño?
Solo después de haber hecho lo que es gratis. Los horarios programados, las fotos actualizadas, las reseñas recientes, las publicaciones en la ficha y la página de temporada son las palancas con mejor retorno y no cuestan inversión de medios. Si después de eso quieres invertir, la campaña de búsqueda local muy acotada —tu ciudad, tu producto, radio corto, solo en tu horario de apertura— tiene un coste por clic bajo y funciona bien en la primera quincena de diciembre.
¿Cómo compito con Amazon y las grandes cadenas en Navidad?
No por precio. Tu ventaja en diciembre es real y hay que comunicarla explícitamente: disponibilidad inmediata sin esperar envío, asesoramiento de alguien que conoce el producto, envoltorio, y la posibilidad de resolver un regalo el día 23. En esas fechas la entrega inmediata deja de ser un lujo y pasa a ser el criterio de compra, y ahí las grandes plataformas no pueden competir contigo.
¿Qué es lo más importante de la ficha de Google en Navidad?
Los horarios de festivo programados con antelación. Aparecer como «cerrado» un 8 de diciembre o un 2 de enero cuando estás abierto te cuesta el día entero de un pico de compra. Después de eso, por orden: fotos recientes del escaparate y del producto de temporada, reseñas recientes contestadas, y publicaciones semanales con producto y precio.
¿Funcionan las tarjetas o bonos regalo en un negocio local?
En servicios locales son, con diferencia, el producto de Navidad más rentable: cobras en diciembre y sirves en enero y febrero, que son los meses flojos; una parte de los bonos no se canjea nunca; quien los canjea suele ser alguien nuevo, así que es captación pagada por otro; y el ticket de canje normalmente supera el valor del bono. La condición para que funcione es que se pueda comprar y recibir en cinco minutos desde el móvil, también el 24 de diciembre por la tarde.
¿Debo hacer Black Friday o esperar a Navidad?
Para la mayoría de negocios locales, la mejor opción es una tercera vía: usar el fin de semana de Black Friday para vender bonos y anticipos con valor añadido, en lugar de descontar el producto principal. Así entra caja en noviembre sin rebajar tu producto en el mes en que más se vende a precio completo. Descontar fuerte en Black Friday y volver a pedir precio completo tres semanas después educa al cliente para esperar rebajas.
¿Cuándo debo dar por terminada la campaña de Navidad?
El 6 de enero, no el 24 de diciembre. La semana del 2 al 5 de enero concentra un volumen de compra de regalo alto y con menos competencia publicitaria, porque muchos negocios ya han desconectado. Y la primera semana de enero es el mejor momento para reactivar por email o WhatsApp a quien te compró en diciembre, que es el cliente más barato que vas a tener para vender en el arranque del año.


